Manos Ancestrales

Tengo una abuela centenaria que teje con sus manos colchas, vestidos, cortinas, paños mientras, sin hablar, enseña el arte de tejer la vida: cada cierto tiempo escoge una muestra de entre todas las que componen su lata de labor, la estudia, toma el hilo y teje con la mano derecha mientras con la mano izquierda cuenta hebras. En su danza de dedos une las órdenes de su cabeza y de su corazón sin perder de vista su objetivo. Mi abuela abre bien su ventana para que entre la luz, mira a través de los ojos del alma la lana sin hilar y en ella adivina lo que ya existe dentro de ella para proteger a los suyos del frío del corazón. (Texto de Elena García)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Ir arriba